jueves, 22 de septiembre de 2016

(YoonSeokHyung) Love dreams -Serial- Capitulo 16


   Nota: Algo me dice que este es uno de los capítulos más esperados(?). Bueno, aquí ya parece que Hoseok se aclara más, como para no hacerlo(?). ¡Espero que os guste e intentaré traer pronto el siguiente capitulo!


   Esperaba inquieto, impaciente y muy nervioso. No dejaba de mover una de sus manos, dando golpecitos sobre una de sus piernas. Sabía que de normal Yoongi no tardaba mucho tiempo dándose un baño y no lo estaba haciendo, pero a él le resultaba una eternidad.

   Quería explicaciones. Quería saber qué había sucedido, qué habían hecho y por qué había llegado solo hasta allí con heridas. Y esa no era la única idea que rondaba por su cabeza. Sus palabras antes de irse a la ducha lo dejaron como en otro mundo.

   Que se sentía bien cuando se preocupaba por él… Otra vez se sonrojó al volver a imaginarlo. Si salía y lo veía como un tomate pensaría que no estaba bien de la cabeza.

   Cuando pensaba que todo iría bien y Yoongi salió del baño, tuvo que bajar la mirada hasta el suelo, más rojo que antes. Al final lo había visto así de rojo, pero es que salió solo con una toalla minúscula rodeándole la cintura.

   -¿Qué ocurre? -lo escuchó decir. Él se limitó a negar. Si hablaba comenzaría a decir estupideces y no era buen momento porque no controlaba qué decía.

   ¿Pero cómo podía ponerle tanto esa piel tan nívea y fibrosa? ¿Qué hacía pensando en eso? Yoongi era su amigo ¿no? Uno no pensaba eso de sus amigos ¿Y si no lo veía como un amigo?

   -Ahh, acabaré loco -pensó en voz alta. Cuando se quiso dar cuenta, ya era demasiado tarde.

   -¿Loco? ¿En qué estás pensando? -maldita sea. Él seguía con la toalla puesta y nada más ¿es que pensaba tirarse así toda la noche? No dormiría tranquilo, eso seguro.

   -No, nada… En qué te ha pasado para estar así, con esas magulladuras -salió del paso como pudo, desviando un poco el foco de atención.

   -Nada interesante. Averiguar un poco haciéndome pasar por comprador de droga, hasta que no me han visto cara de drogadicto y he tenido que salir corriendo. Las heridas es porque he tropezado, son del golpe -Hoseok lo escuchaba estupefacto. Le faltaba levantarle y darle una buena paliza por no habérselo contado desde un principio y tenerlo tan inquieto.

   -¿Y bien? -se pasó una mano por la cara, intentando tranquilizarse para no decir ninguna burrada-. ¿Sabéis algo?

   -Sí. Ya sé dónde está tu primo, donde se oculta -Yoongi hablaba con tanta tranquilidad que no se daba cuenta de la lucha interna de Hoseok. Tenerlo tan cerca y semidesnudo lo había puesto tan caliente, que parecía no notarlo.

   -Ah, qué bien… -estaba muy nervioso. Le sudaban las manos. Tenía una calor horrible por todo el cuerpo. Aquello era una tortura.

   -¿Ah, qué bien? ¿No te interesa?

   -Sí, sí. Mucho -pero Yoongi no llegaba a creérselo del todo. Se acercó hasta él, dejando su rostro a unos centímetros del suyo.

   -A ti te sucede algo ¿sigues preocupado por mí? -Hoseok contuvo la respiración cuando lo tuvo tan próximo. Ni siquiera lo había escuchado ya que solo pensaba en él, en su calidez y en las ganas que tenía de lanzarse sobre él y sentir hasta el último rincón de su piel. Pero no podía hacer algo así.

   Sin embargo, Yoongi lo tentaba. Con una mano, le acariciaba una mejilla. Su leve contacto lo estaba volviendo loco. Tenía que alejarse de él antes de que cometiera alguna estupidez, pero su cuerpo no le reaccionaba.

   -¿Y tú estás mejor de tus heridas? -ante su pregunta, asintió con la cabeza ensimismado con sus ojos. Tragó saliva ¿era él o Yoongi estaba más cerca? Podía sentir hasta su respiración, sus palpitaciones.

   Hoseok cometió un error. Bajó la mirada hasta sus labios, finos pero demasiado sensuales en esos momentos de debilidad para él. Quería huir, pero a la vez, tan solo quería dejarse caer en sus brazos y morir allí tranquilamente. Sin embargo, sabía que ya había sucumbido sin querer en los encantó del otro. Ya no estaba libre de pecado.

   -Estás muy pálido… ¿qué pasa por esa cabecita tuya? -su voz, tan cariñosa y suave lo hipnotizaban. Hoseok perdió completamente el poder sobre sí mismo.

   -Yo so-olo… -ante su intensa y profunda mirada, no tenía nada más que hacer. Ni siquiera supo como aquellas palabras salieron de sus labios-. Quiero… -no acabó de decirlo, cuando ya tenía los labios de Yoongi sobre los suyos.

   Ese beso le hizo vibrar todo el cuerpo. No era ni por asomo similar al que Taehyung le robó descaradamente. Ese le resultó diferente, especial. Despertó demasiado en él con un solo beso.

   Al notar que se separaba de él, que se alejaba, se negó. Se lanzó a besar sus labios, por iniciativa propia. Se negaba a dejar de sentirlos, eran tan suaves y dulces.

   Sin embargo aquel gesto pilló a Yoongi de sorpresa, pero reaccionó bien cuando las intenciones de Hoseok iban más allá de un beso simple. Tan solo estaba harto de desearlo de aquella forma tan intensa y no poder hacer nada al respecto.

   Ambos coincidieron cuando entre abrieron sus labios, en aquel beso que se tornaba húmedo. Cada movimiento, cada roce, cada segundo que pasaba los dos estaban seguros que si no se detenían, no podrían hacerlo más adelante ¿pero querían detenerlo?

   Hoseok sentía las frías y huesudas manos del otro, pasando por sus hombros, para atraerlo más. Buscando algo más de contacto.

   Sin más, se separaron. Sus ojos entraron en contacto al instante. Con la mirada se transmitieron todo lo que ahora mismo ardía en sus corazón ¿Pero y si eso no estaba bien?

   -Deberías descansar… -la verdad es que Hoseok no estaba seguro si aquello era lo correcto. Lo que si tenía claro, es que deseaba con toda su alma seguir probando de esos deliciosos labios de los que había sido dotado Yoongi.

   Él no le dijo nada. Se limitó a asentir con la cabeza y a separase. Le dolía inmensamente ver como lo hacía. Solo lo siguió hasta la habitación. Fue el primero en tumbarse, a la espera de que Yoongi se pusiese algo para dormir. Pero no lo hizo, apagó la luz y fue hasta la cama con intención de meterse completamente desnudo.

   -¿No-o te vas a poner algo para dormir? -preguntó Hoseok cohibido.

   -No. Estoy en mi casa, es mi cama y me apetece dormir desnudo -¿lo estaba haciendo a propósito o buscaba algo? Porque se había puesto sin nada ante él y a pesar de estar a oscura, podía ver algo gracias a la luz que se filtraba por la ventana. No quería alarmarse, pero creía haber visto algo.

   Sintió como se metía en la cama junto a él, como lo rozaba con su cálida y suave piel. No se lo podía creer. Lo tenía desnudo a su lado y para colmo, había pasado un brazo por su cintura.

   -Oye… -murmuró muy bajito. La respuesta de Yoongi fue un gruñido-. ¿Qué buscas…?

   -Yo nada -aquellas palabras las escuchó muy cerca de su oído, estaba muy próximo a él, provocando que la calor le siguiera subiendo.

   De pronto, sintió como el cuerpo de Yoongi estaba completamente pegado al suyo ¿Era posible aquello? Sentía su ardiente piel, sus palpitaciones y hasta aquello que no había querido imaginar qué era exactamente, mejor pensar que se trataba de otra cosa.

   Hoseok cogió aire, respirando profundamente. No podía dejar que siguiera así, ya estaba lo suficiente caliente como para que siguiera con ese juego.

   Pero cuando por fin tuvo la iniciativa de decirle algo, la mano de Yoongi comenzó a acariciarle parte de la barriga, bajando con los dedos muy lentamente hasta la zona más inferior ¿Hacia dónde pretendía ir?

   Se le abrieron mucho los ojos del asombro, cuando los dedos del otro comenzaron a acariciar lo que venía a ser su miembro ya bastante erecto.

   -Pero Yoongi ¿qué…? -no daba lugar a decir nada, ya que volvía a tener sus labios apoderándose de los suyos. Fue un toque, lo último que hacía falta para que él comenzase a reaccionar como era debido, como su cuerpo le pedía a gritos y que se había negado a escuchar.

   En tan solo un abrir y cerrar de ojos, se había dejado llevar por la causa, por los labios y la traviesa mano de Yoongi, que no dejaba de jugar con su miembro. Ni siquiera era capaz de pronunciar palabras, solo de sentir hasta el último ápice de él.

   -¿Qué pasaría si yo ahora te dejase con este calentón como tú has hecho conmigo antes? -todo acto por parte del otro fue detenido, pero Hoseok podía ver su profunda mirada puesta en él. Se sentía horrible, mal y con un calentón importante. Deseaba como nadie que no se detuviera tan cruelmente allí. Entonces fue cuando comprendió que él mismo había hecho algo similar minutos antes.

   -Lo siento… Es que no sabía si era lo correcto…

   -¿Por qué no? ¿Acaso tu corazón no lo siente? -sus palabras le dieron de pensar. Lo cierto es que tenía toda la razón.

   -Es solo que no sé qué sientes tú. Y no quiero dar un paso en falso.

   -Tú eres tonto. No te has dado cuenta de nada. Y que te lo tenga que decir yo ya es grave -Sin esperarlo, el cuerpo de Yoongi se puso sobre el suyo. Podía sentir su miembro en el mismo estado que el suyo propio ¿debía avergonzarse de ello?-. Eres un pequeño idiota que no hace más que ganarse mi corazón con cada gesto. Tu sonrisa, tu forma de caminar, tus mejillas, tu mirada, tus manos e incluso esos actos de locos tan repentinos que surgen en ti. Todo eso te hace tan especial para mí que no quiero que vuelvas a dudar ni un solo segundo de lo que te voy a decir a continuación -Hoseok no salía de su asombro. A oscuras, sus palabras le llegaban más profundamente-. Te lo diré una vez… Te amo.

   Dos simple palabras que profundizaron en su corazón. Se ruborizó, nunca imaginó que eso sería así, que alguien como Yoongi se enamorara de él ¿pero desde cuando había sido así? Había tantas cosas que quería saber, tanto que preguntarle, que no supo exactamente qué hacer, solo relajarse y dejarse llevar.

   -Yo… Haces que mi corazón se altere ¿eso es amar? -la pregunta de Hoseok, fue algo de lo más inocente que provocó que no hubiera vuelta atrás.

   Los labios de ambos volvieron a fundirse en un apasionado y húmedo besos. Sus lenguas se entrelazaron, caprichosas y divertidas en movimientos singulares.

   Sus cuerpos estaban pegados uno al otro, e incluso Hoseok podía deslizar sus finos dedos por la piel de su espalda tan perfecta.

   Los besos de Yoongi fueron deslizándose por su mandíbula, notaba su lengua tan húmeda sacándole suspiros. Roces con su zona más íntima que nunca pudo imaginar que serían tan tentadores.

   Estaba deseando sentir pleno contacto con él, por lo que con su ayuda se deshizo de la vieja camiseta que vestía. El contacto de sus cuerpos le estremeció. Volvían a besarse desenfrenadamente mientras sus juguetonas manos acariciaban todo lo pedían. Uno sobre el otro, gozando de unos momentos que los llevarían algo que jamás podrían olvidar.

   No hubo nada que decir. Los dos se entendían con cada acto. En una de las caricias, Yoongi quiso despojar a Hoseok de la poca ropa que le quedaba, dejarlo igual que él, totalmente desnudo.

   Hoseok nunca se imaginó que ese momento tan íntimo con una persona que era una de las que más quería ¿lo amaba? No lo sabía exactamente, pero si lo que sentía no era amar, debería ser algo mucho más grande e intenso.

   Ambos cuerpo desnudos y unidos comenzaron a sudar por la calor que desprendían y por el ardor que en su interior tenían. Hoseok necesitaba llegar algo más, echaba en falta esos dedos tan maravillosos sobre su miembro. Pero lo que le pedía el corazón es hacer que Yoongi sintiera la misma excitación que él, que muriera de placer.

   Pasando una mano entre sus cuerpos, dio con lo que buscaba. Arrancó un gruñido de los labios del otro y él sonrió. Con sus dedos se dedicó a masajear su miembro, arrancándole espasmos de placer con cada caricia que le hacía.

   Notó como Yoongi se erguía sobre él. Estaba muy claro que le estaba gustando lo que le hacía y realmente él también se estaba divirtiendo. Lo que no se esperaba es que es que no pensaba dejarlo sin nada, y la mano de Yoongi volvía hasta su erección.

   Sus movimientos eran paulatinos, podía llegar a sentir cada uno de sus dedos, como le bombeaba la sangre en esa zona, como oleadas de placer lo sucumbían ¿podía haber algo mucho mejor que eso, que sus deliciosas manos que le nublaban la mente por lo bien que se estaba sintiendo?

   De manera inconsciente, murmuró su nombre con un tonto muy provocativo. Volvió a escuchar como gruñía, muy cerca de su oído ¿acaso le había gustado que lo dijera así? Aquello solo lo incentivo más.

   Buscó de nuevo sus labios, quería sentir sus besos, quería más. Pero a su misma vez, no dejaba de recorrer su miembro con la mano. Sabía que lo estaba volviendo loco con solo eso. El calor que sentían era incluso agotador, pero ninguno deseaba detener aquello.

   Hoseok se sentía extremadamente bien. Una necesidad y un deseo por Yoongi surgían por momentos dentro de él. Se estaba muriendo por sus caricias, por sus labios, por ese cuerpo fuerte y fibrado que desprendía un placentero calor. Deseaba más que nunca que aquello no acabase.

   Pero ese momento, como todo, estaba llegando a su fin. Su cuerpo no podía más con tanto placer y sentía que se volvería loco de un instante a otro, pero con las perfectas y delicadas manos del otro, acabó llegando a un éxtasis que jamás creyó posible. Sentía que su esencia había manchado sus preciosas manos y su abdomen, pero había otra cosa con más preferencia.

   Comenzó a mordisquear sus labios, mientras con ayuda de su otra mano, atendía al ardiente miembro de Yoongi, hasta que exhaló unos suspiros que casi vuelven a hacer que se encendiera, cuando dejó toda su esencia sobre él.

   Su cuerpo cayó a su lado, exhausto, algo más que él. No pudo evitar sonreír Hoseok. Había sido lo más increíble del mundo. Miró ella silueta de esa persona que yacía a su lado y por un momento, comprendió y lo supo todo.

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