domingo, 23 de febrero de 2014

(Jun. K x fan) A.D.T.O.Y -Serial- Capitulo 2























CAPITULO 2

Ya estábamos todos instalados en el apartamento, desde que llegamos no he hecho otra cosa que observarla, no sé porqué andaba tan pendiente de ella, si ni siquiera la tenía estima alguno. Debía ser que me resultaba raro ver a una mujer andando a sus anchas por nuestro apartamento, la verdad que es que eso me ponía de los nervios.

Para no tener que volver a verla me encerré en mi habitación y la de Taek, pero parece más mía que de él , siempre estoy solo porque detesta el dormitorio, dice que ocupo todo el espacio, en cierto modo es verdad, el escritorio está lleno de cosas mías y gran parte de las estanterías también, pero lo tengo que tener aquí, compongo y sólo puedo hacerlo en la habitación , en el estudio no consigo concentrarme, por eso Taek sólo viene a por ropa y a dormir. Es un poco egoísta por mi parte, pero hasta que no tengamos un piso más grande tendré que compartir habitación.

A la hora de cenar, Leah insistió en ser ella la cocinera, quería que degustásemos con sus dotes culinarias.

Tocó con los nudillos en la puerta de mi habitación y abrió antes de que yo pudiese darla permiso para ello.

- Lo siento, Sr líder… ¿Va a cenar o no?

No quise contestarla, la miré rápidamente para ver su reacción, al verme que yo no quería contestarla. Me resultó graciosa la estampa que mis ojos contemplaron fugazmente, parecía una madre con el delantal ceñido a su cuerpo y una mano en el marco de la puerta y otra en el manillar.

- Mira, no sé qué te pasa, ni que es lo que he hecho, si no te gusta no tienes por qué comerla, es por eso que me he tomado la molestia de preguntaros uno a uno. Me he dado cuenta de que yo no soy de tu agrado ni mi presencia tampoco pero yo no escogí el trabajo, ellos vinieron a mí. No te lo voy a poner difícil, estoy aquí he intento integrarme, pero si lo prefieres contigo sólo seré tu estilista nada más.

- Me harías un gran favor si así fuese, no tengas intenciones de ser mi amiga porque con respecto a ti sólo quiero relacionarme en lo profesional. No cuentes conmigo se me ha quitado el hambre.

Ella no volvió a contestar, cerró la puerta y me dejo frente la pantalla del ordenador pensado en sus palabras. Después de aquello no volví a verla ni a ninguno de mis compañeros. Si todos los días iban a ser así ya podría buscarme cosas que hacer. Ellos estaban con ella como niños con zapatos nuevos y en mi caso yo solo iba a ir alejándome cada vez más si la cosa no cambia.

***

Durante la semana siguiente estábamos de promociones y haciendo programas de radio. Leah cumplió con su palabra, nuestra relación era estrictamente profesional. Aún seguía en nuestro apartamento y ni siquiera nos veíamos dentro de él. Ahora que lo pienso, ya llevaba dos semanas con nosotros y no se absolutamente nada de ella, a excepción de su edad, su nombre y de donde proviene. En cambio ella sabe mucho más de mí. Quizá deba acercarme a ella de vez en cuando para empaparme de cosas sobre ella, si iba estar mucho tiempo en casa sería mejor que de mi brazo a torcer.

Ya era viernes y habíamos actuado en Music Bank. Llegando al camerino me pregunte como iba a hablar con ella si ni siquiera nos mirábamos. Ella escoge la ropa y a todos los acicala mientras que a mí me evita. Tenía que hacer mejorar la relación, sí la empresa se percata de que tenemos problemas la echaran por mi culpa.

Leah llego al camerino con bebidas para todos, estábamos sedientos, fue dándolas una a cada uno con una radiante sonrisa, no me había dado cuenta de la sonrisa tan bonita que tenía hasta ese mismo momento. Me dio mi bebida con un gesto serio y yo agarré su brazo para retenerla.

- Me haces daño…esto es lo que tú querías.

- Escúchame, he estado pensándolo. Si la compañía ve que tenemos problemas te echaran por mi culpa.

- ¿Y eso a ti que te importa?

Ella se soltó fuertemente de mi brazo con un gesto hacia arriba. La verdad, no sabía porque eso había empezado a importarme, si se iba todos mis problemas desaparecerían, pero no se lo merecía, hacía bien su trabajo.

- No, no me importa, pero si te echan van a querer saber el porqué de los problemas y eso me pone a mí en el punto de mira, por lo cual no quiero problemas con mis jefes por esto.

No tenía ni idea que pudiese mentir tan bien y parecer tan mezquino.

- Vaya… Sr Líder, resulta ser más convenido y retorcido de lo que imagine. Me detesta pero ahora quiere que hablemos más, aparte de convenido y retorcido usted también es ambiguo, esto mejora por momentos. ¿ Hay alguna cosa más de la que deba enterarme hoy?. Cuando el manager me hablo de ti no hacía otra cosa que decir maravillas, ya estoy viendo que a él también le tienes engañando. No me interesa hablar con gente como tú.

Antes de que ella pudiese darse la vuelta la volví a agarrar del brazo y la arrastre hasta un camerino cercano que estaba vacío. Tenía que escucharme.

- Junsu, estoy empezando a cansarme de ti, quiero irme.

Cuando ella si dirigió a la puerta yo me interpuse impidiéndola salir.

- Déjame hablar, tú ya has dicho bastantes cosas sobre mí, permíteme aclarártelo todo. No soy convenido, sólo he pensado en ti. Ambiguo tampoco creo que sea acertado, indeciso tal vez, pero todo eso es problema mío. Si no controlo la situación se ira de madre y eso puede ser perjudicial para mi trayectoria y para la tuya claro.

- Perfecto también eres controlador, ¿siempre piensas en ti y nada más que en ti?

- No , solamente lo soy con lo que no conozco, date cuenta que sólo quiero que haya más relación , tómatelo como una clausula más del contrato, si quieres mantenerlo, esto te conviene más a ti que a mí, yo soy un ídolo, no me van a despedir. Así que no digas que sólo pienso en mí, estoy siendo considerado contigo.

Guiñarla el ojo la enfureció más, me propinó una bofetada que no pude asimilar hasta más tarde.

- Espero que no te queden ganas de hacer cosas como esta en el futuro.

- No tranquila, con esto, ya son dos los motivos por lo que debemos llevarnos bien, si digo que me has agredido no se andarán con contemplaciones.

- Te detesto, he intentado por todos los medios verte de otra manera y pensar que eras bueno, que todo era fachada o simplemente miedo a los cambios, pero ya veo que eres despreciable. Déjame salir.

Ella dio un paso al frente, estaba demasiado cerca de mí, estaba comenzando a ponerme muy nervioso.

- Tendrás tu libertad pero antes has de prometerme que esto va a cambiar y que no le contaras nada de lo que ha ocurrido aquí a nadie. O te lo hare firmar en un escrito.

- Eres lo peor, te lo prometo… no voy a firmar nada que venga de ti, aparta tengo obligaciones que cumplir.

- Buena chica… espero que no te vayas de la lengua, eso supondría tu final.

Al abrir la puerta dejándola paso, ella me miro con más desprecio que el primer día que la vi.

- Gilipollas…

- Shhh, esa boca nena… no querrás que sepan nuestro secreto.

Me había insultado, no podía creerlo, no sé porque estaba siendo tan mezquino pero la bofetada me enfureció mucho.

Llegamos a nuestro camerino bajo la mirada atenta de todos los miembros del grupo, sabía que ansiaban saber que había pasado, más valía que se me ocurriese una buena escusa.

- ¿Por qué habéis salido así…?

Wooyoung siempre tan curioso.

- En el otro camerino había un par de cosas que me gustaron para la siguiente actuación y quería que ella lo viese.

Salomé me miró con los ojos muy abiertos, al igual que yo esperaba que colase.

- Es cierto, tenía que verlo para pedirlo al diseñador.

- Junsu-Hyung,- Changsung se acerco a mi.- tienes la mejilla roja… no te…

Mierda, ahora que le digo sobre esto.

- No es nada… ha sido un golpe sin más.

Sabía por su cara que no se lo había creído, Chansung siempre tan entrometido. Ninguno se lo había creído pero no me importaba, sólo quería llegar al apartamento y meterme en mi habitación a descansar.

Tal y como deseaba llegamos pronto al apartamento, yo me moría de ganas por sentarme y tomar una ducha. Cuando estamos de promociones es realmente agotador, no tenemos tiempo para el ocio, siempre estamos de radio en radio promocionando nuestro álbum o de programa de música en programa de música, cuando no estamos en shows de variedades o de conciertos.

Decidí ser el primero en tomar una ducha, que me ayudo bastante a pensar en toda la situación con la estilista, haber estado encerrado con ella en el camerino había sido una gran descubrimiento, aún me duele la mejilla al pensarlo. No pensé que fuese capaz de algo así, no es que disfrutase con todo esto pero no me daba otra opción, me abofeteó, si los managers y JYP se enteran se vería en un problema muy serio.

No sé porque la daba tanta importancia, todo lo hacía por un bien común que me beneficiaba más a mí. Durante todo mi tiempo de descanso fui dando cávalas como si buscase una disculpa para excusarme con todos, esto estaba empezando a preocuparme, no tenía que pedir perdón a nadie ni dar excusas sobre mi comportamiento, ella fue la que me pegó. Me gustaría no tener que pensar en ella pero inconscientemente volvía hacerlo una y otra vez a lo largo del día.

Durante el fin de semana ella y yo hablábamos un poco más pero siempre estábamos hostiles y nuestras conversaciones estaban llenas de hipocresía. El domingo nos fuimos todos a cenar, celebrando que tan solo nos quedaba una semana de promociones, el verano se acercaba y tomaríamos unas vacaciones. Nos arreglamos un poco, nada de chándales. Yo llevaba unos vaqueros pitillos negros, unas converse negras de piel y una camiseta blanca de manga corta con escore en pico. No me fije en los demás porque solo pude mirar a Leah. Wow me dejo sin palabras. Llevaba una blusa de gasa trasparente con estampado de leopardo, no llevaba nada debajo sólo el sujetador negro que se trasparentaba, los pantalones que llevaba eran negros pitillos y ceñidos acompañados de unos Jeffrey Campbell negros con el tacón de madera. Por primera vez la vi maquillada y arreglada, diariamente ya era muy atractiva pero verla así me dejo mudo, la verdad que me repateaba tener que reconocerlo pero era obvio que estaba deslumbrante.

Mientras cenábamos, no podía apartar mí vista de Leah, ella se dio cuenta de que la observaba pero aún así no me dijo nada, me di cuenta que fue efectivo nuestro encuentro en el camerino. La verdad es que cuanto más la miraba más me olvidada de el recelo que la procesaba. Me encantaría poder hablar con ella a solas, necesitaba que viese mi lado bueno. Intente probar después de la cena.

De camino al apartamento intente hablar con ella, la conversación no fluyo mucho, pero al menos supe un par de cosas más acerca de ella. Era muy aficionada al manga cosa que agradecí, a mí también me gusta bastante y Taek es el experto en el grupo. También le gustaba leer novelas, en esto también coincidimos. Como a mí también la gustaba el cine. Saber estas cosas me sirvieron de mucho, éramos bastante parecidos en lo que a gustos se refinería. Parecía como si el destino hubiese puesto a esta joven tan parecida a mí en mí camino para confundirme. Conocer pocos detalles de ella me agradó bastante, sentía que cada día se iba poco a poco el recelo.

No estaba seguro de que eso me gustase, pero ella estaba comenzando a confundirme, se que sólo hablaba conmigo por miedo a que contase lo que paso pero en el fondo me odiaba con todo su ser.


1 comentario:

  1. En vez de mejorar cada vez se pone mas áspera su relación, es que hay que reconocer que Jun.k es realmente irritante con sus comentarios y actitudes hacia Leah, pero bueno esta echo un lío este niño... al menos, quiere mejorar la situación.

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